martes, 17 de septiembre de 2013

El reto de incorporar las Neurociencias, la Teoría del Apego, la Psicología Positiva a la atención de los menores en centros (I).



La realidad que nos encontramos en los centros ha cambiado en estos últimos años, los menores son cada vez más mayores, para los más pequeños se da prioridad al acogimiento familiar, desconocemos parte de la historia, cultura y modelos de vida y relación de los menores inmigrantes, los problemas de comportamiento son numerosos y variados, etc por lo que nos tenemos que plantear que la intervención educativa debe contemplar estas realidades y dar respuesta a las necesidades de estos jóvenes.
Toda persona necesita ser querida, sentir que importa y es importante ingredientes necesarios para su desarrollo, pero los niños, adolescentes con los que trabajamos se encuentran heridos y dañados emocionalmente, carecen de la experiencia de haber tenido relaciones significativas que les haya hecho experimentar que los adultos merecemos la pena, somos dignos de confianza y podemos sentir cariño, por eso el trabajo con ellos se hace tan complicado.
Entender cuál ha sido su trayectoria y su experiencia vital nos puede ayudar a entender porqué les cuesta tanto mostrar confianza, responder a las alabanzas o ser sinceros en las relaciones. Se necesita una vida estructurada que incluya límites, normas y VÍNCULOS adecuados transmitidos con SENSIBILIDAD, CALIDEZ, DISPONIBILIDAD, ESTABILIDAD para ir sentando las bases de un estilo de relación y vinculación diferente. No olvidemos que los profesionales debemos desempeñar un rol reparador.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Sirva como introducción

Supone un reto eleborar y recoger material que sea de utilidad para el trabajo con menores (niños y adolescentes) que se encuentran residiendo en centros: hogares tutelados, de socialización, pisos de emancipación, residencias de protección, etc.
Sin embargo echamos de menos la contribución de la teoría de apego,  las neurociencias y la resiliencia en el desarrollo de modelos de trabajo para educadores que están implicados con los menores.
En estos momentos que hay acuerdo profesional, político y social en dar prioridad al acogimiento familiar para niños pequeños, sabemos que no hay familias disponibles para todos los niños y adolescentes que las necesitan, y que no todos los menores están siempre en situación de convivir con una familia.
La situación emocional de la infancia que ha sufrido maltrato nos exige trabajar mejor, esperamos contribuir humildemente a ello.