martes, 3 de diciembre de 2013

Aplicación de las Neurociencias al desarrollo y al aprendizaje

Me gustaría comentar la publicación: Consejos de Neurociencias para docentes de la Asociación Educar.
Aunque está dirigida para docentes tiene su aplicabilidad para entornos residenciales pues nos orienta, de manera sencilla, sobre los aspectos que debemos cuidar para mejorar el aprendizaje aprovechando la investigación de las Neurociencias.
Aunque desde los equipos educativos de los centros se atienden las necesidades físicas (alimentación, descanso, etc) tampoco se deben descuidar otras aspectos como la individualidad, el contexto físico, la curiosidad, el deporte, las relaciones sociales de grupo dentro y fuera del centro, etc.
Estos son los aspectos que recoge el manual:

  • La influencia del contexto.
  • El grupo social.
  • La alimentación.
  • El descanso y la relajación.
  • La actividad física.
  • Despertar el interés y la curiosidad.
  • El estado emocional.
  • El estrés.
  • La memoria.
  • La eficacia percibida.
  • La individualidad.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Trastornos mentales en la infancia. Día de los Derechos del Niño

Ya que se acerca el Día de los Derechos del Niño y que tanto se está hablado sobre el TDH y TDAH, queremos expresar nuestra postura sobre este problema y la psicopatología infantil con este vídeo.
No queremos negar que los niños tienen trastornos pero si nos gusta que se identifiquen en su justa medida. Los comportamientos disruptivos, los niños inquietos, trastos, que no responden al cien por cien a lo que los adultos esperamos o nos gustaría que fuesen, a veces porque somos mayores, estamos cansados, estresados, faltos de ilusión y ganas, no son niños con enfermedades o trastornos psicológicos.


viernes, 8 de noviembre de 2013

El reto de incorporar las Neurociencias, la Teoría del Apego, la Psicología Positiva a la atención de los menores en centros (II).

Acabo de leer el artículo: “Variables fundamentales para el desarrollo positivo del menor” Escrito por Pilar Royo, Carmen Prado e Inmaculada Maíllo y publicado en la Revista Pulso. 
Si analizamos los elementos, capacidades, y factores protectores para lograr que los menores tengan éxito y un desarrollo positivo en el contexto de protección nos deja un panorama desolador, pues los menores carecen de la mayoría de ellos (fortalecimiento, uso constructivo del tiempo, competencia social, identidad positiva, autoconciencia, autogestión de las emociones, sentido de capacidad, pertenencia, etc). Quiero señalar del artículo, lo que dice Mª José Diaz-Aguado en relación a ¿Qué ocurre, entonces con los niños/as o adolescentes que han desarrollado modelos negativos? ¿Cómo ayudarles a superar los problemas originados por dichos modelos? Según Díaz- Aguado (2008) para favorecer el desarrollo de modelos internos positivos en los niños o adolescentes que los desarrollaron inicialmente de carácter negativo es preciso proporcionarles experiencias de interacción con adultos que tengan una adecuada disponibilidad psicológica, y con los cuales puedan establecer vínculos sociales seguros y aprender a través de ellos: 1) a confiar en sí mismos y en los demás; 2) a predecir, interpretar y expresar sus emociones; 3) a estructurar de forma consistente su comportamiento en relación al comportamiento de los demás.

En este artículo se nos dibuja un plan de trabajo extenso, intenso y emocionante aunque no debemos olvidar cómo vamos a afrontar el desaliento de poner en marcha estrategias educativas positivas cuyos resultados quizá no veamos. 
Para un menor que ha tenido la experiencia repetida del abandono (separado de distintos familiares varias veces, cambio de centro, familias acogedoras, etc), como dice Alberca en la regla del 5 al 1 «si antes de corregir en nuestro educando 1 defecto hemos alabado 5 virtudes, con toda seguridad sentirá mayor estímulo para poner remedio a un defecto, confiado en la valía predominante que reconocemos en él» , ¿Cuántas experiencias de seguridad o cuanto tiempo de relación segura con adultos se necesitarían para compensar la de abandono?

martes, 17 de septiembre de 2013

El reto de incorporar las Neurociencias, la Teoría del Apego, la Psicología Positiva a la atención de los menores en centros (I).



La realidad que nos encontramos en los centros ha cambiado en estos últimos años, los menores son cada vez más mayores, para los más pequeños se da prioridad al acogimiento familiar, desconocemos parte de la historia, cultura y modelos de vida y relación de los menores inmigrantes, los problemas de comportamiento son numerosos y variados, etc por lo que nos tenemos que plantear que la intervención educativa debe contemplar estas realidades y dar respuesta a las necesidades de estos jóvenes.
Toda persona necesita ser querida, sentir que importa y es importante ingredientes necesarios para su desarrollo, pero los niños, adolescentes con los que trabajamos se encuentran heridos y dañados emocionalmente, carecen de la experiencia de haber tenido relaciones significativas que les haya hecho experimentar que los adultos merecemos la pena, somos dignos de confianza y podemos sentir cariño, por eso el trabajo con ellos se hace tan complicado.
Entender cuál ha sido su trayectoria y su experiencia vital nos puede ayudar a entender porqué les cuesta tanto mostrar confianza, responder a las alabanzas o ser sinceros en las relaciones. Se necesita una vida estructurada que incluya límites, normas y VÍNCULOS adecuados transmitidos con SENSIBILIDAD, CALIDEZ, DISPONIBILIDAD, ESTABILIDAD para ir sentando las bases de un estilo de relación y vinculación diferente. No olvidemos que los profesionales debemos desempeñar un rol reparador.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Sirva como introducción

Supone un reto eleborar y recoger material que sea de utilidad para el trabajo con menores (niños y adolescentes) que se encuentran residiendo en centros: hogares tutelados, de socialización, pisos de emancipación, residencias de protección, etc.
Sin embargo echamos de menos la contribución de la teoría de apego,  las neurociencias y la resiliencia en el desarrollo de modelos de trabajo para educadores que están implicados con los menores.
En estos momentos que hay acuerdo profesional, político y social en dar prioridad al acogimiento familiar para niños pequeños, sabemos que no hay familias disponibles para todos los niños y adolescentes que las necesitan, y que no todos los menores están siempre en situación de convivir con una familia.
La situación emocional de la infancia que ha sufrido maltrato nos exige trabajar mejor, esperamos contribuir humildemente a ello.